sábado, 26 de marzo de 2011

Cada vez que me miras me robas el aliento...

Se acercó a mí despacio. Sentía los latidos de su corazón, que sólo me confirmaron que estaba igual de nervioso que yo. Me apartó un par de mis mechones oscuros de la cara, me miró a los ojos. Esos ojos grises y profundos que me hipnotizan. El tiempo se paró y ahí estábamos nosotros, rodeados de miles de miradas. Miradas sorprendidas, miradas felices, miradas tristes, miradas celosas...Miradas que nos decían que aquello que iba a pasar era un completo error. Pero a mí me daba igual, yo le quería a él, a su forma de abrazarme, a su pelo rubio, a su sonrisa, a sus labios. Le sonreí y suspiré.
- Todos...nos miran -baje la mirada en todo vacilante.
- Estoy contigo, lo demás no me importa -me abrazó-Te quiero-me susurró al oído-Somos tú...y yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario